6o. Dom Ord Ciclo A antes Cuaresma (Id=141)

Antífona de Entrada

Sé la roca de mi refugio, Señor, un baluarte donde me salve, tú que eres mi roca y mi baluarte; por tu nombre dirígeme y guíame.

[Misa]

Se dice "Gloria".

Oración Colecta

Oremos:
Señor, tú que te complaces en habitar en los rectos y sencillos de corazón, concédenos vivir por tu gracia de tal manera que merezcamos tenerte siempre con nosotros.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

No mandó pecar a nadie Lectura del libro del Eclesiástico 15, 15-21

Si quieres, guardarás sus mandatos, porque es prudencia cumplir su voluntad; ante ti están puestos fuego y agua, echa mano a lo que quieras; delante del hombre están muerte y vida; le darán lo que él escoja.
Es inmensa la sabiduría del Señor, es grande su poder y lo ve todo; los ojos de

Dios ven las acciones, él conoce todas las obras humanas; no mandó pecar al hombre, ni deja impunes a los mentirosos.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Del salmo 118

Dichosos los que caminan en la voluntad del Señor.
Beáti qui ámbulant in lege Dómini.

Dichoso quien con vida intachable camina en la voluntad del Señor; dichoso quien guardando sus preceptos lo busca de corazón.
Dichosos los que caminan en la voluntad del Señor.
Beáti qui ámbulant in lege Dómini.

Tú promulgas tus decretos para que se observen exactamente; ¡ojalá esté firme mi camino para cumplir tus consignas!
Dichosos los que caminan en la voluntad del Señor.
Beáti qui ámbulant in lege Dómini.

Haz bien a tu siervo; viviré y cumpliré tus palabras; ábreme los ojos y contemplaré las maravillas de tu voluntad.
Dichosos los que caminan en la voluntad del Señor.
Beáti qui ámbulant in lege Dómini.

Muéstrame, Señor, el camino de tus leyes y lo seguiré puntualmente; enséname a cumplir tu voluntad y a guardarla de todo corazón.
Dichosos los que caminan en la voluntad del Señor.
Beáti qui ámbulant in lege Dómini.

Segunda Lectura

Dios predestinó la sabiduría antes de los siglos para nuestra gloria

Lectura de la primera carta
del apóstol San Pablo a los Corintios 2, 6-10

Hermanos: Hablamos, entre los perfectos, una sabiduría que no es de este mundo ni de los príncipes de este mundo, que quedan desvanecidos, sino que enseñamos una sabiduría divina, misteriosa, escondida, predestinada por Dios antes de los siglos para nuestra gloria. Ninguno de los príncipes de este mundo la ha conocido, pues si la hubiesen conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de la gloria. Sino como está escrito:
"Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni el hombre puede pensar lo que Dios ha preparado para los que lo aman".
Y Dios nos lo ha revelado por el Espíritu, y el Espíritu todo lo penetra, hasta la profundidad de Dios.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla.
Benedíctus es, Pater, Dómine cæli et terræ, quia mystéria regni párvulis revelásti.

Aleluya.

Evangelio

Han oído que se dijo a los antiguos: pero yo les digo...

Lectura del santo Evangelio según san Mateo
5, 17-37

Gloria a ti Señor Jesús

En aquel tiempo, Jesús a su discípulos: "No crean que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido a abolirlos, sino a darles plenitud. Yo les aseguro que antes se acabarán el cielo y la tierra, que deje de cumplirse hasta la más pequeña letra o coma de la ley. Por lo tanto, el que quebrante uno de estos preceptos menores y enseñe eso a los hombres, será el menor en el Reino de los cielos; pero el que los cumpla y los enseñe, será grande en el Reino de los cielos. Les aseguro que si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, ciertamente no entrarán ustedes en el Reino de los cielos.
Han oído ustedes que se dijo a los antiguos: No matarás y el que mate será llevado ante el tribunal.Pero yo les digo: Todo el que se enoje con su hermano, será llevado también ante el tribunal; el que insulte a su hermano, será llevado al fuego del lugar de castigo.
Por lo tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altas, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda junto al altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano, y vuelve luego a presentar tu ofrenda. Arréglate pronto con tu adversario, mientras vas con él por el camino; no sea que te entregue al juez al policía y te metan a la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo.
También han oído ustedes que se dijo a los antiguos: No cometerás adulterio; pero yo les digo que quien mire con malos deseos a una mujer, ya cometió adulterio con ella en su corazón. Por eso, si tu ojo derecho es para ti ocasión de pecado, arráncatelo y tíralo lejos, porque más vale perder una parte de tu cuerpo y no que todo él sea arrojado al lugar de castigo. Y si tu mano derecha es para ti ocasión de pecado, córtatela y arrójala lejos de ti, porque más te vale perder una parte de tu cuerpo y no que todo él sea arrojado al lugar de castigo.
También se dijo antes: El que se divorcie, que le dé a su mujer un certificado de divorcio; pero yo les digo que el que se divorcia, salvo el caso de que vivan en unión ilegítima, expone a su mujer al adulterio, y el que se casa con una mujer divorciada comete adulterio.
Han oído ustedes que se dijo a los antiguos: No jurarás en falso y le cumplirás al Señor lo que le hayas prometido con juramento. Pero yo les digo: No juren de ninguna manera, ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, que es donde él pone los pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del gran Rey.
Tampoco jures por tu cabeza, porque no puedes hacer blanco o negro uno solo de tus cabellos, Digan simplemente sí, cuando es sí; y no, cuando es no. Lo que se diga de más, viene del maligno".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Se dice "Credo".

Oración de los Fieles

Celebrante:
Imploremos, hermanos y hermanas, al Dios de misericordia, y pidámosle su ayuda para poder invocar su nombre con sentimientos que le agraden:
Respondemos: Te lo pedimos, Padre, escúchanos.

Por la paz del mundo, por la prosperidad de las santas Iglesias y por la unión de todos los seres humanos, roguemos al Señor.
Te lo pedimos Padre, escúchanos.

Por nuestros gobernantes, para que bajo su dirección tengamos una vida feliz y pacífica, roguemos al Señor.
Te lo pedimos Padre, escúchanos.

Por la conservación de la naturaleza, por la abundancia de las cosechas y por el progreso del mundo, roguemos al Señor.
Te lo pedimos Padre, escúchanos.

Por nuestros familiares y amigos que han muerto en la esperanza de la resurrección, para que Dios les conceda el reposo eterno, roguemos al Señor.
Te lo pedimos Padre, escúchanos.

Celebrante:
Dios nuestro, que nos has revelado que la plenitud de tu ley se fundamenta en el amor; escucha la oraciones de tu pueblo y concede a los que hoy hemos reunido para ofrecerte el sacrificio perfecto, vivir siempre de acuerdo con las exigencias del Evangelio y ser así para los hermanos signo de reconciliación y de paz.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Señor, que este sacrificio nos purifique y nos renueve, y nos ayude a obtener la recompensa prometida a quienes cumplen tu voluntad.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Prendas de la Pascua eterna

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.
En ti vivimos, nos movemos y existimos y todavía peregrinos en este mundo, no sólo experimentamos las pruebas cotidianas de tu amor, sino que poseemos ya en prenda la vida futura, pues esperamos gozar de la Pascua eterna, porque tenemos las primicias del Espíritu, por el que resucitaste a Jesús de entre los muertos.
Por eso,
Señor, te damos gracias y proclamamos tu grandeza cantando con los ángeles:
[Misa]

Antífona de la Comunión

El Señor colmó el deseo de su pueblo: comieron y quedaron satisfechos.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Alimentados con el manjar del cielo te pedimos, Señor, que busquemos siempre las fuentes de donde brota la vida verdadera.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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